Como buenos conocedores de nuestro medio, sabemos cuál es la mejor manera de hacer llegar la información al usuario.
Aunque lo que se ve al finalizar estos trabajos es “sólo” una interfaz atractiva, el diseño web engloba una serie de elementos muy importantes que nunca hay que olvidar y que siempre hay que tener en cuenta:
- Arquitectura de la información: imprescindible para que el usuario se sienta cómodo navegando por la web. La información bien organizada y estructurada es la base de todo diseño web. Antes de sentarnos delante del ordenador es imprescindible realizar en papel una estructura lógica de navegación de toda la información que contendrá la web.
- Concordancia entre diseño y contenidos: de nada sirve un buen diseño si transmite una idea equivocada o diferente a la de los contenidos.
- Pensar en los estándares: siempre hay que tratar de cumplir con los estándares. Lo más sencillo siempre es mejor para el usuario, para la usabilidad, accesibilidad y para la indexación en los buscadores.
- Armonía entre la imagen de su empresa, producto o servicio, y la interfaz. Todo debe estar en una misma línea de diseño.
- Optimización: el tiempo de descarga es muy importante para una navegación ágil, por ello, las imágenes deberán estar en los formatos más adecuados para cada caso.

